El SENACE no va a reducir los conflictos sociales. Cada uno de éstos tiene su propia causalidad y dinámica. Entre las múltiples causas está la falta de confianza en que el Estado velará por los derechos de la mayoría vigilando que no se produzca un impacto ambiental no previsto. Pero el MINAM no se escapa a ésta mala imagen. En el caso de Espinar la población, y el fiscal, creen más en los informes de una practicante extranjera, que no toma en cuenta las anomalías naturales de metales pesados y utiliza laboratorios no acreditados, que en la OEFA, el organismo encargado de la fiscalización ambiental, adscrito al MINAM.
Las mesas de diálogo presididos por el MINAM tampoco han avanzado mucho. Porque el mensaje “solo el MINAM cuida el ambiente” porque no es un ministerio “productivo”, no ha calado. Continue leyendo →
