Una creencia general en nuestro país es que la minería siempre contamina. La verdad es que cualquier actividad que implique un movimiento de tierra o procesos químicos, que se realicen descontroladamente, puede tener impactos negativos en el ambiente. La playa de La Herradura que era de arena y ahora es de piedras, o la misma contaminación de nuestro litoral, como resultado de la descarga de aguas negras sin tratar, son buenos ejemplos.
Esta creencia que ya parece verdad de Perogrullo en nuestro país no es propio solo de miembros de ONGs calificadas como “anti-mineras” sino también hasta de abogados que asesoran a empresas extractivas. En una oportunidad leí el descargo de una empresa que ante una multa por infracciones ambientales adujo que como tenía una autorización de operación minera vigente y la minería contamina, no procedía la multa!!! Continue leyendo →