En promedio, firmas pagan US$5 por un m3 de agua de mar desalada puesta en la mina. La misma unidad de agua fresca cuesta US$1,6. Aún así, proliferan proyectos de esta tecnología.
Para las grandes mineras que operan en Chile, la única alternativa viable para solucionar el problema del abastecimiento de agua (principalmente en el norte del país) es la desalinización del recurso, mediante complejos sistemas de osmosis inversa, bombeo y recirculación.

