Luego de que el BCR anunciará que la inversión minera caería 16% en el año, Rio Tinto anunciaba que había suscrito un acuerdo con First Quantum, para la transferencia del 55% del yacimiento “La Granja” ubicado en Querocoto, Cajamarca.
Rio Tinto es la segunda empresa minera del mundo, y cuando nuestro país se abrió para la inversión extranjera en los 90s, envió a un grupo de geólogos, que descubrieron numerosos yacimientos que algunos ya se convirtieron en minas como Mina Justa y Constancia, y otros que están esperando como Tía María, Pampa del Pongo, Ollaechea entre otros.
A mediados del 2000s, por una licitación, adquirió los derechos de La Granja, que había sido descubierta a principios de los 70´s por la Cooperación Alemana al Ingemmet, y había sido concesionada a Cambior y luego a BHP Billiton, los que continuaron con las exploraciones. Lamentablemente el yacimiento, que es uno de los más grandes del mundo, tiene retos metalúrgicos y de “layout” para la infraestructura del proyecto.
Rio Tinto lo puso en pausa, luego de un increíble rechazo de la población de Reque, donde iban a instalar una planta metalúrgica, que no sólo hubiera podido encontrar un proceso adecuado para el tipo de minerales encontrados en La Granja, sino hubiera capacitado a profesionales peruanos en metalurgia de materiales difíciles de tratar.
First Quantum Minerals es una empresa canadiense que ha tenido un vertiginoso crecimiento, en los últimos años, que le han llevado a ubicarse como la novena productora de cobre del mundo, por la producción de Cobre Panama y Kansanchi (Zambia) principalmente. En Perú está explorando en Haquira (Cotabambas) cerca a la mina “Las Bambas” y posee también el yacimiento de gran tamaño Taca Taca, ubicado en Salta (Argentina).
El MINEM ha estimado que la construcción de La Granja podría demandar US$ 5,000 millones de inversión, monto que parece pequeño teniendo en cuenta los desafíos que se tienen que vencer. Pero definitivamente la dupla MEF&MINEM tienen que ser más proactivos para que finalmente este gran yacimiento se construya y entre en operación; y así detener la caída de inversión y la tendencia declinante de la producción minera.