La propuesta del cierre definitivo del REINFO no pasó la “Prueba de Realidad”. Aún en estado de emergencia y con garantías suspendidas los “mineros” se desplazaron por el Centro de Lima, bloquearon una avenida principal como la avenida Abancay y lograron (sin ninguna sorpresa) que la Comisión de Energía y Minas del Congreso aprobasen una extensión por 2 años más del REINFO. Según la Confederación Nacional de Pequeños Productores Mineros (CONFEMIN) más de 50 mil mineros artesanales se han movilizado a nivel nacional y permanecerán en Lima hasta que se extienda el REINFO por cinco años.
Como la renovación del REINFO será eterna, sería conveniente dictar otras medidas que ayuden a controlar la contaminación, y las malas condiciones de trabajo, así como el contrabando de insumos como petróleo y explosivos.
El precio del oro que es el principal aliciente para la proliferación de la minería ilegal seguirá su tendencia alcista según lo que reporta la prensa internacional, pues China está comprando en grandes cantidades para incrementar sus reservas y no está declarando todo lo que compra, por lo que se prevé que seguirá haciéndolo. Si sumamos el factor geológico, y la corrupción de las autoridades, como policías y fiscales, que según el boletín de la CONFEMIN del 25.11.2025 los extorsionan y persiguen, tenemos un escenario bastante difícil para regular esta actividad.
Como esta problemática va a permanecer mucho tiempo le toca al MINEM elaborar una estrategia de largo plazo, que le permita controlar, al menos en parte, la minería ilegal e informal que pasamos a sugerir. En primer lugar adecuar a estándares internacionales el tamaño y extensión de lo que se califica como pequeña minería o minería internacional. Evitar que se publiquen normas que asfixien a las plantas procesadoras medianas; porque en éstas se puede hacer un control efectivo de su perfomance ambiental que a las miles de pequeñas que proliferan sin ninguna autorización y que vierten sus efluentes en cuerpos de agua y/o usan indiscriminadamente mercurio. Utilizar para el monitoreo de zonas ocupadas por la minería informal o ilegal imágenes satelitales. Lamentablemente el PeruSAT-1 no puede brindar esta información.
Asimismo, se debería cruzar información de manera permanente con la SUNAT sobre mercados ilícitos y dar de baja a REINFOs que han declarado información falsa. Evitar el ingreso de mineros informales a zonas cercanas de operación de la minería formal. Teniendo en cuenta que los mineros informales en un 70% ocupan concesiones de pequeños empresarios, y se podría dar casos de especulación, promover centros de conciliación para facilitar la suscripción del contrato de explotación. Desarrollar con RENIEC normativa más estricta sobre la declaración de domicilio, a fin de verificar que la dirección del DNI con la ubicación de sus operaciones coincidan. Otorgar normas para incentivar la contratación de personas que han abandonado la actividad ilegal y finalmente nuestras embajadas en Suiza, India y Dubai (que son los grandes compradores de oro) deberían monitorear las acciones de sus refinerías dirigidas a restringir el comercio del oro de origen ilegal, evitando el “blanqueo” de los mismos.