Una propuesta que solo puede complicar el conflicto
Energía Solar para Tía María
César Butrón
Presidente del COES
El presente artículo es para contestar directamente algunas afirmaciones del profesor Jürgen Schuldt, por quien siento el mayor respeto y estimación, pero que no consiguen el objetivo declarado de acabar con el conflicto social surgido por el desarrollo del proyecto minero Tía María.
La propuesta consiste esencialmente en utilizar energía solar proveniente de paneles fotovoltaicos o “molinos de viento” (turbinas eólicas) para generar la energía eléctrica que requerirían las plantas de bombeo de agua de mar desalinizada, con lo cual se conseguiría resolver varios problemas simultáneamente: (i) la presión que se generaría sobre una hidroeléctrica (Matarani), (ii) el incremento de precios de la energía y (iii) el racionamiento del suministro de electricidad que afectaría a las familias de la zona.
En primer lugar, lo expresado pareciera centrar la solución de todo el conflicto en la fuente de energía que se use para bombear el agua desalinizada, vale decir, si se usa fuentes convencionales hay conflicto, si usa energía solar o eólica, el conflicto de resolvió. Atrás quedaron los temores de los que protestan referidos a la contaminación del valle por efecto de la actividad minera o el uso del agua misma. Creemos que esa disquisición acerca de la fuente de energía para el bombeo, ni siquiera les pasa por la mente a aquellos que se oponen al proyecto minero.
Por otro lado, parece ser que las conclusiones sobre posible racionamiento e incremento de precios en la zona se basan en la creencia errada de que la zona de influencia de Tía María se alimenta únicamente desde una hidroeléctrica que por demás es inexistente – no hay ninguna hidroeléctrica Matarani en la zona, la hidroeléctrica grande más cercana es Charcani V en la cuenca del río Chili en Arequipa. El profesor Schuldt asume que la demanda de electricidad necesaria para el bombeo del agua desalinizada sobrecargaría dicha – inexistente – central hidroeléctrica. En realidad, esta zona pertenece – y no de ahora sino desde el año 2000 – al único Sistema Eléctrico Interconectado Nacional, que hace que cualquier zona del país en realidad esté atendida por todas las generadoras que operan en determinado momento a través de líneas de transmisión de mucha capacidad. De hecho, en la actualidad, aproximadamente la mitad de la energía que consume el sur del Perú se “importa” desde el centro del país, específicamente desde la central hidroeléctrica Mantaro y desde la zona de Chilca donde se encuentran instaladas numerosas centrales térmicas que queman gas de Camisea.
Entonces, la energía que pudieran tomar estas plantas de bombeo sería atendida desde este Sistema Interconectado que tiene una máxima demanda de 6000 MW y una potencia instalada de 7000 MW y tiene capacidad para atender, sin problema o esfuerzo, los 25 MW que se requerirán para bombear esta agua para la mina. Como ejemplo, la mina Cerro Verde, ya consume por lo menos 170 MW (mas que Arequipa metropolitana) y no ha causado ningún problema como el descrito de racionamiento o incremento de costos localizado en la zona de influencia. Solamente tienen que alimentar las plantas de bombeo desde el punto apropiado de la red (en alta o muy alta tensión) para que las redes de distribución de electricidad de la zona no perciban ninguna perturbación. A mayor abundancia, actualmente está en plena construcción una planta térmica en Mollendo, con una potencia instalada inicial de 700 MW que puede crecer hasta 1000 MW cuando llegue el gas natural al sur.
Pero la solución planteada tiene aún más inconvenientes. Las dos energías renovables planteadas tienen una característica común: son intermitentes. Entonces ¿de dónde tomarían energía las plantas de bombeo cuando se oculte el sol si es que se usan paneles solares? ¿O cuando deje de soplar el viento? Esto sin hablar del precio de la energía: por lo menos en el caso de los paneles solares, el precio de la electricidad resultante a juzgar por los resultados de la última subasta convocada por Osinergmin, es por lo menos el doble del precio promedio al que contratan las mineras en el mercado peruano actualmente.
Finalmente, al inicio del artículo el Dr Schuldt descalifica la desalinización como solución debido al efecto en la zona de descarga de la salmuera resultante del proceso. Entonces si la desalinización es mala, ¿qué hacemos? ¿Usamos el agua del río? ¿El uso de energía solar o eólica resuelve el problema y hace que el efecto ambiental nocivo de la salmuera desparezca? Si no se puede usar agua de río por la oposición de los pobladores y no se puede usar agua desalinizada por los efectos de la salmuera devuelta al mar (efecto prácticamente inexistente o fácilmente neutralizable), ¿qué se puede hacer? ¿No llevar adelante el proyecto Tía María? ¿Es esa la solución que finalmente se propone?