OEFA ordenó la clausura y el cierre definitivo del botadero de residuos urbanos Pampas de Reque, el que es considerado el más grande del país, se extiende por 307 hectáreas, y está situado a 11 km al sur de Chiclayo.
La Defensoría junto al OEFA han exigido el cierre inmediato por el grave impacto a la salud y al ambiente que ocasiona la quema de residuos y la presencia de roedores. Ambos organismos han solicitado a la Municipalidad Provincial de Chiclayo que se realicen trabajos de compactación y cobertura. No se conocen mayores acciones de la población exigiendo la paralización de este foco contaminante.
En 2008, se suscitaron protestas ciudadanas en Reque, que se oponían a la instalación de una Planta de Demostración de la minera Rio Tinto, azuzados por unos dirigentes que la acusaban de “contaminación”. Finalmente, Rio Tinto, no construyó la planta, regalo el terreno a la Curia y los jóvenes no sólo de Lambayeque, sino del norte, se quedaron sin un laboratorio donde hubieran podido estudiar diferentes alternativas metalúrgicas para minerales complejos.
A nivel mundial, según el informe elaborado por PwC “Mine 2022: A Critical Transition”, nos enfrentamos a la necesidad de incrementar la producción de minerales críticos para la transición energética, generación eléctrica, transmisión y distribución. Durante 2021 la capitalización de mercado de los 5 más grandes productores de litio, grafito y tierras raras creció en 56%, 101% y 154%. En comparación, la capitalización de mercado general de las 40 mayores empresas mineras estudiadas, creció 7%.
Los desafíos para crecer de las mineras están en la baja sostenida de las leyes de los yacimientos que operan, o que se encuentran, que contrasta con el crecimiento de las regulaciones y por ende, de los plazos para poner en marcha, las operaciones gigantescas que se necesitan.
El historiador Carlos Contreras, reconocido por sus publicaciones sobre la historia económica de nuestro país, declaraba hace unos días “El Perú existe por la minería”. Una frase que resume la importancia que ha tenido este sector.
Lo sucedido en Reque nos mueve a la reflexión: una población que si acepta un inmenso basural, pero que llega a la movilización violenta por la posible “contaminación” de un laboratorio que no ocupaba más de 5 hectáreas, pero que quizás hoy día podría estar formando a esos especialistas que el mundo necesita para aumentar la producción de minerales críticos.