La minería ha venido aportando en promedio el 33% del impuesto a la renta. Según Apoyo las actuales ampliaciones mineras van a incrementar los ingresos fiscales en US$1,400 millones por año; lo que puede permitir construir 50 hospitales regionales anualmente o incrementar el 25% del presupuesto nacional de educación.
Si no se hace minería 650,000 personas caerían en la pobreza cada año.
Se había estimado con las reservas probadas que Conga tendría una vida de 19 años. En ese lapso hubiera aportado US$180 millones de dólares anuales. Esto es dos veces el presupuesto de salud de Cajamarca o el 60% del presupuesto de educación de esta región.
Conga habría brindado trabajo para 5000 personas lo que equivale al 20% del empleo formal de Cajamarca.
Pero la importancia de este proyecto estriba en que era el primero de seis megaproyectos mineros localizados en el norte del país. Conga era vecino a Galeno y Michiquillay. Hacia el noroeste de este proyecto se ubican La Granja, Cañariaco y Rio Blanco. Todos estos proyectos “redujeron la velocidad” después de la suspensión de Conga. Mientras que todas las iniciativas mineras localizadas en nuestro país fueron “reevaluados” teniendo en cuenta que el riesgo país se había incrementado, al detenerse por razones políticas un proyecto con todos los permisos y en plena construcción.
Para los inversionistas mineros Ghana es más atractivo que Perú. En los últimos dos años este país ha tenido un crecimiento promedio de 9.8% y sus perspectivas venideras son superiores a 9%. Con casi 25 millones de habitantes y abundantes recursos minerales, el gobierno lanzó el proyecto Visión 2020, que busca convertir a ese país en desarrollado para esa fecha.
Si los asesores del presidente dudan de las cifras de Apoyo arriba expuestas, podrían solicitarle a la SUNAT determinar el aporte de la gran minería que se inició con la entrada en producción de Toquepala, mina que desde hace 56 años contribuye ininterrumpidamente con el erario nacional.