El año 2021 cerró con un récord de exportaciones mineras (US$ 39,637 millones), cifra superior inclusive a la reportada en 2019 (US$28,336 millones). Las ventas pudieron ser mayores si se hubiera logrado consensos en Apurimac, que hubieran permitido operar a Las Bambas sin continuos bloqueos. Lamentablemente los que creyeron que un gobierno de Castillo podría reducir la conflictividad social se equivocaron. Los registros de la Defensoría acusan un mayor número de conflictos en los últimos meses.
Como hemos mencionado varias veces en este blog, el único camino para superar esta conflictividad es con más minería; pues para las zonas remotas andinas esta es la única alternativa económica que puede ofrecer puestos de trabajo formales, bien remunerados y de alta especialización, por largo tiempo, y acceso a infraestructura moderna y segura (abastecimiento de agua, líneas eléctricas, carreteras bien mantenidas, internet, etc.) a las zonas donde se desarrolla generalmente las operaciones mineras.
Hasta hace unos años éstas “zonas remotas” eran bastante aisladas, lo que no ocurre ahora, donde las comunidades y centros poblados han crecido, lo que demanda más servicios como postas médicas o escuelas, servicios de saneamiento, y obviamente, mejores alternativas de ingresos a una agricultura de subsistencia y sujeta a cambios climáticos extremos.
Perumin organizó un evento en Cajamarca, donde reunió a autoridades regionales y locales así como representantes de la sociedad civil, de gremios empresariales y academia. El resumen de las expectativas de la sociedad civil fue: más agua, más crecimiento económico, y más desarrollo tecnológico. Todo esto se lo puede dar la minería con creces.
La exposición de Rudy Laguna (Centro para la Competitividad y Desarrollo) señaló que de llevarse a cabo los proyectos mineros en cartera, se reduciría la pobreza a 17.4% hacia el año 2031, 33 puntos porcentuales menos que la tasa actual. Creo que éstas cifras están subestimadas, porque se han basado en los estimados de inversión que reporta el MINEM, como US$2,500 millones para el proyecto Michiquillay. Hoy en día, un proyecto de esa envergadura no baja de US$ 5,000 millones. Además, sólo contabiliza “Yanacocha Sulfuros”, cuando esta área minera cuenta con los yacimientos de Conga y Quilish, aún sin explotar, y tiene que realizar cierres progresivos de antiguas operaciones lo que supone fuertes inversiones.
Cajamarca tiene más de 33,000 km2 y 1.3 millones de habitantes. La parte norte es eminentemente agrícola, y el café es uno de sus productos bandera. En la parte sur, es eminentemente lechera. Los proyectos mineros Michiquillay, Galeno, Conga, ampliaciones de Yanacocha se encuentran muy cercanas. No hemos encontrado cifras precisas, pero el área que las agrupa no debe pasar de 3,000 km2.
Hemos señalado que el primer pedido de la sociedad civil ha sido “agua”. En la capital Cajamarca, aun con todas las inversiones que se han realizado en los últimos años con el apoyo de Yanacocha, Sedacaj no puede abastecer de agua a todos sus habitantes, durante todo el día. Lo cual empeora durante los meses de mayo a octubre. Con más actividad minera se podría solucionar. La ejecución de los proyectos en cartera mencionados hace necesario la construcción de represas y canales para asegurar el abastecimiento de agua. Las dimensiones de éstos podrían permitir que se comparta agua para la población como para los proyectos. En el sur, minera Cerro Verde lo hizo así con la presa Pillones y para su ampliación utilizó las aguas servidas de la ciudad de Arequipa lo que benefició a los agricultores.
Actualmente, Sedacaj ha instalado equipos compactos de una tecnología moderna y única en el Perú para tratamiento de agua, con el apoyo de Minera Yanacocha. Esta alianza puede extenderse a estudios de factibilidad de fuentes de agua, para uso compartido urbano y minero, como también agrícola.
La sociedad civil planteaba, en el evento de Perumin, incrementar la agroexportación, el desarrollo de la industria maderera hasta la fabricación de papel. Pero nada de esto se puede hacer sin agua limpia, abundante y constante. Cuencas que reciben aguas servidas no pueden abastecer agricultura de exportación. De éstas hay muchas en Cajamarca por la abundante población.
Sobre el pedido “más crecimiento económico” es conocido que la minería es un multiplicador de diferentes sectores entre ellos la metal-mecánica, y otros servicios, como transporte etc. De construirse los 3 yacimientos mencionados, se crearía la “masa crítica” necesaria para que surja un “hub” de manejo de mina remoto, mantenimiento de equipo, plantas de energía verde, y todas sus conexiones técnicas; por lo que no faltaría posiciones bien remuneradas para los jóvenes cajamarquinos.
“Mas desarrollo tecnológico” se lograría definitivamente porque la gran minería continuamente innova en todas sus etapas, incluida la de cierre. El rector de la Universidad Nacional de Cajamarca mencionó que quisieran estudiar fito remediación. Al parecer para suelos contaminados por labores de minería ilegal abandonadas. Hay muchos estudios al respecto en todo el mundo, inclusive en nuestro país se ha probado con éxito el establecimiento de pantanos para controlar drenajes ácidos. Pero el tema es extenso y se puede investigar especies de árboles que incrementan mejor la fertilidad del suelo y la biomasa en suelos contaminados. La geología cajamarquina es muy rica en metales lo que genera contaminación natural, perjudicando a muchos agricultores.
Cajamarca perdió muchas oportunidades cuando canceló Conga, Quilish y la planta de demostración de Reque (La Granja). Dirigentes que actualmente están en la cárcel o que han aumentado sus réditos políticos los empujaron a esta mala decisión hace diez años.
Mientras esto ocurre en Cajamarca, el MINEM, que debería estar dedicado a la promoción de inversión minera, es parte del copamiento de militantes de Perú Posible, que han ocupado cargos sin contar con la experiencia o con la habilidad necesaria para esos puestos como los directores generales de minería y de asuntos ambientales mineros. Mientras que el actual ministro ha sido denunciado por la fiscalía por delitos contra la administración pública. En un intento de detener el nombramiento de funcionarios no idóneos, el Congreso ha publicado una norma con exigencias mínimas, que todavía son insuficientes, para funcionarios que tienen a su cargo un sector minero, que es uno de los más grandes del mundo, por el porcentaje de su aporte en oro, cobre, plata, plomo, zinc y estaño.