Jean Palou
Internacional
El Mercurio
El economista ha tenido inversiones en el país y es un admirador del modelo chileno.
Pedro Pablo Kuczynski tenía apenas 22 años cuando el Banco Mundial, que recién había reclutado al joven economista de Princeton, le encomendó su primera misión: visitar y analizar la situación de las minas carboníferas de Lota & Schwager, en Concepción. Era el año 1962, y no solo fue su primer trabajo, sino que fue uno de los primeros acercamientos del hoy candidato presidencial peruano con Chile, con el que siempre ha tenido una cercana relación, a través de sus vínculos empresariales y políticos.
En el sector privado, Kuczynski tejió una red de contactos a comienzos de los años 90, cuando a nombre del millonario suizo Stephan Schmidheiny integró el directorio de la Compañía de Aceros del Pacífico (CAP), de la cual llegó a ser vicepresidente y donde coincidió con Roberto de Andraca, actual presidente de la acerera. El economista también lideró el directorio de la eléctrica Edelnor, cuando la firma era manejada por Endesa Chile.
Ya hacia 1994, PPK tenía una postura clara respecto de las inversiones chilenas en Perú, criticando a sus detractores como parte de «un nacionalismo producto de la ignorancia».
Su vínculo con Chile se estrechó a través del empresario Gerardo Sepúlveda, ex presidente de la Cámara Chileno Norteamericana de Comercio de Miami, quien fue socio de Kuczynski en el fondo de inversión Latin America Enterprise Fund Managers. A través de esa firma, PPK tuvo presencia indirecta en empresas como la constructora Cosapi Chile, las tiendas Construmart y la firma de telecomunicaciones Manquehue Net, mientras que tuvo una participación mayoritaria en Cementerios Parque del Sendero, que vendió en 2005.
Cuando fue ministro de Economía y premier en el gobierno de Alejandro Toledo, Kuczynski realizó varios viajes a Chile, para incentivar las inversiones chilenas, e incluso, se reunió con Andrónico Luksic para superar el impasse por el escándalo de Lucchetti. Nunca le importó el mote de «chilenófilo» -en una ocasión, un legislador opositor lo acusó de propiciar «la venta» del país y colocó una bandera chilena en su puesto-, y al contrario, junto con el entonces ministro de Economía chileno, Jorge Rodríguez -hoy presidente de BancoEstado-, apostó por una mayor integración a través de un «anillo energético», que buscaba vender a Chile el gas del yacimiento peruano de Camisea. También se le atribuye un rol apaciguador en la crisis bilateral por la venta de armas a Ecuador, que trabó por un tiempo la aprobación de un TLC.
En varias ocasiones, Kuczynski ha declarado su interés en ahondar la integración con Chile. «Me interesa que mantengamos los actuales vínculos económicos, que son muy grandes y que hay que fortalecerlos», dijo hace un año a «El Mercurio» en una entrevista.
En cuanto a sus afinidades políticas, PPK ha dicho «conocer muy bien» al ex Presidente Sebastian Piñera, con quien ha coincidido en varios seminarios y con quien tuvo un gesto personal en 2008, cuando el entonces candidato presidencial de RN viajó a Lima y compartió en una cena con Kuczynski y otros miembros de la élite limeña. El economista peruano, por otro lado, ha sido invitado habitual a foros empresariales en Santiago, donde ha compartido panel con ex personeros del gobierno de Piñera, como Juan Andrés Fontaine y Cristián Larroulet.
La relación de PPK con Chile tiene un componente familiar, ya que su primo Claude Godard -hermano del director de cine Jean-Luc Godard- es médico del INTA y está radicado desde 2002 en el país.