Maria Chappuis

Análisis y Comentarios

Conga: Polo turístico?

El martes 25, la señora Martha Meier publicó en El Comercio unos comentarios sobre Conga que merecen aclararse.

Según su parecer Conga ocupa una zona donde podrían desarrollarse proyectos turísticos. Eso es un poco difícil. Pues Conga, como la mayoría de minas en nuestro país está ubicada sobre los 4,200 metros de altitud y se precisa tener buenas condiciones físicas para adaptarse a este ambiente. Es más, según un anexo de nuestro reglamento de seguridad y salud ocupacional en minería, todos los trabajadores cuyo centro de trabajo se ubique a más de 2,500 metros deben pasar por una evaluación médica para “ascenso a grandes altitudes”. En campamentos mineros a gran altura, como Conga, es preciso contar con equipos de oxigenación ambiental o individual, mejorar las concentraciones de oxígeno, la humidificación, y mantener una temperatura entre 19 y 22 grados.

Pregunta la sra Meier si las comunidades ricas en agua de buena calidad no deberían ser compensadas por perder el recurso y no poder aprovecharlo industrialmente. En el caso de manantiales de excelente calidad como los que existen en San Mateo (Lima) podría tener en parte razón. Sin embargo recordemos que “los recursos naturales pertenecen a la Nación” según nuestra Constitución. Pero las lagunas de Conga, que iban a ser intervenidas sólo podían albergar hasta 1.4 millones de m3. La empresa se comprometió a construir reservorios que excedían esa capacidad, agua que podría regularse para beneficio de los agricultores a lo largo del año. Pero el problema de los bofedales de Conga no estaba sólo en la “cantidad” sino sobre todo en la “calidad” de estas aguas. No podían ser siquiera bebibles como supone la sra. Meier sino todo lo contrario: los análisis arrojaron una acidez bastante alta y con presencia de metales, por la misma geología de la zona.

Finalmente la sra Meier resalta que Endesa creó el mayor lago artificial de España cuando cerró su mina a tajo abierto de As Pontes en Galicia, España. Minera Yanacocha había planeado hacer lo mismo en Conga. Desde hace diez años, está vigente la ley de cierre de minas que obliga a todas las empresas mineras a cerrar sus operaciones dejando la zona lo más parecida a lo que se encontró. Para cumplir con esta obligación al final de sus “vidas” las empresas depositan unas fianzas anualmente en la Dirección General de Minería. Minera Yanacocha ha estimado que los costos de cierre de sus minas le demandará más de 400 millones de dólares y ha entregado garantías por este monto al Estado.

Por esta razón las empresas mineras responsables diseñan sus operaciones minimizando las perturbaciones al paisaje natural, pues saben que a mayor impacto mayor será el costo del cierre.
Para desarrollar más turismo en la sierra, se tiene que construir más infraestructura para hacer más fácil el traslado de los turistas. Esta infraestructura necesita de mucho capital y las inversiones en minería sustentan esas inversiones. En el caso de Cajamarca la carretera de Chilete a Porcón, fue asfaltada por Yanacocha con una inversión de 90 millones de dólares. Esta carretera pasa por Kunturhuasi que es el mayor atractivo pre-inca de Cajamarca.

No sólo las mineras construyen carreteras. Muchas líneas de transmisión eléctrica, como la de Trujillo a Cajamarca fueron construidas por la garantía de consumo que ofrecieron las mineras.

En el último informe sobre Cajamarca, publicado en la revista PODER, Ricardo Uceda se sorprende que a pesas de una declinación de la actividad minera, se nota un movimiento económico en Cajamarca. Esta infraestructura que se construyó (electrificación más carreteras) sumados al número de vuelos que se multiplicaron de uno a la semana a 40 actualmente, han mitigado los efectos calamitosos por el retraimiento de las mineras.

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