A principios de mes un grupo de congresistas logró presentar una Moción de Interpelación contra el Ministro de Energía y Minas, por el motivo aparente que la empresa donde laboraba antes de ser ministro era proveedora de varias mineras, entre ellas Southern, la propietaria del proyecto “Tía María”, ubicado en la costa de Arequipa.
No pasaron dos semanas y los mismos congresistas dejaron sin efecto una norma publicada por el Ejecutivo que pretendía poner punto final a la ilegalidad que impera en el sector de la minería artesanal.
Este grupo de congresistas ataca al proyecto Tía María al que califican de ser “Inviable ambientalmente y socialmente”. Analicemos este último punto. El mencionado proyecto tiene estimado que operará con 2,500 personas. Las mismas que tendrán un centro de trabajo donde imperarán las normas de seguridad y salud en el trabajo, remuneraciones entre las más altas del país, así como otras condiciones como equidad, y respeto a los derechos humanos. Todo esto porque el grupo empresarial propietario tiene varias certificaciones internacionales que le interesa mantener, porque así se lo exige el comercio de metales formal.
Cuáles son las condiciones laborales de los “trabajadores” de la minería artesanal? Les puedo asegurar que no trabajan en una oficina con aire acondicionado ni en escritorios llenos de celulares como los congresistas. Sus condiciones de trabajo son infrahumanas. Construyen pequeñas galerías para extraer de vetas muy angostas oro, con el peligro constante que sus “instalaciones” se pueden derrumbar en cualquier momento, y/o que a la salida los puede esperar un grupo armado que les quita el oro, o los desaloja de las “instalaciones” que han construido. Si no trabajan en pequeños túneles, lo hacen “lavando” arenas bajo un sol abrasador. En todos los casos las condiciones de trabajo son pésimas.
La única manera que detengamos que peruanos trabajen bajo esas condiciones no es enviando a supervisores de Sunafil, sino que tengamos 100 “Tía María” construyéndose. No hay otro camino.
Es lamentable que congresistas que se autocalifican como de izquierda, así como medios periodísticos afines, no comparen las condiciones laborales de un trabajador de la gran y mediana minería con la de la pequeña, a quienes dicen que “quieren promover” y sólo los buscan en época preelectoral. Definitivamente, la mejor “promoción” será que surjan mas oportunidades de trabajo en empresas formales, para que emigren de esas condiciones infrahumanas.