Maria Chappuis

Análisis y Comentarios

El árbol de trámites y requisitos

Después de 4 años y 4 meses aprobaron los estudios de “Reposición Antamina” que básicamente es una ampliación/modificación en un área ya intervenida. Junto a esta noticia, que ya es una vergüenza por el tiempo que se tomó esta aprobación, aparecían en los diarios los comentarios de siempre sobre la minería ilegal y los niveles de inseguridad en distritos mineros. Las dos noticias tienen una relación estrecha.

Desde hace 20 años toda la normativa minera y ambiental se llenó de trámites y requisitos, sin ningún criterio. Es obvio que en el camino todos los que redactaron estas normas se olvidaron de considerar quien sería el funcionario que “revisaría y aprobaría”, las 30 mil páginas de textos y planos que se estaban exigiendo, que están firmadas por más de cientos de expertos, que cobran por hora, lo que el funcionario gana en un mes.

Este “árbol” de trámites y requisitos espantó al empresario pequeño, de poco capital, que se dedicó a la minería artesanal sin mayor preámbulo. Lo “ayudó” la norma que transfería la supervisión de la “pequeña” minería a los gobiernos regionales. Así como la ley que califica como “pequeña” instalaciones y equipo, que son medianos en cualquier parte del mundo.

Esto trajo como consecuencia que la brecha de la minería grande formal con la del “pequeño” se acrecentó. Mientras que el “grande” está sentado esperando que le aprueben sus 30 mil páginas, el “pequeño” está “facturando”. Mientras que el “grande” está buscando certificarse en “equidad”, “derechos humanos”, “no al trabajo infantil” etc. el pequeño contrata menores, y los únicos impuestos que paga son los IGV e ISC de sus compras, que rara vez son botas o cascos.

El problema de la minería “ilegal” no se va a solucionar con o sin REINFO, o con una ventanilla única. Se va a solucionar cuando le pongamos sensatez a todo ese árbol de requisitos y trámites. Hay cientos de estudios del CCD, IPE, Apoyo etc. que muestran cuantos puestos de trabajo se crearían si se comienzan a construir todos los proyectos en cartera. La mano de obra que requieren es la misma que ahora está trabajando informalmente. Sin operarios toda la actividad informal desaparecería.

Nuestro país necesita soluciones definitivas, no ensayos ilusos donde sólo perdemos tiempo. Como escribió Madeleine Osterling, donde vamos a conseguir esos magos que pueden “resucitar” Petroperu. Es obvio que necesita otra plana gerencial, pero donde se puede encontrar a ese equipo? Entonces dejemos de plantear alternativas irreales.

El problema del árbol de trámites y requisitos se va a comenzar a resolver cuando se empiecen a visibilizar las respuestas descriteriadas que todos los ciudadanos recibimos en cualquier institución nacional o local. Porque no es sólo un problema cuando se tramita una licencia para un proyecto minero. Es para cualquier gestión administrativa. Por qué no hacemos un concurso donde todos votemos por la respuesta más ridícula que tuvo que escuchar en un trámite o procedimiento?

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