Los últimos días de enero hemos visto a gran parte de la zona sur del país paralizada por una serie de actos vandálicos. Puno ha sido la región donde se han registrado las marchas más masivas y violentas. Región donde campea la ineficiencia, la corrupción y la informalidad (92%).
Según declaraciones del Contralor General de la República, en Puno se han detectado 286 obras públicas paralizadas principalmente en sectores salud, vivienda y saneamiento. Se ha dejado de ejecutar 2,659 millones de soles en inversiones por la ineficiencia y corrupción de sus gobiernos regional y local.
Obviamente también en Puno las iniciativas mineras se postergan año tras año. Bear Creek que hace unos años exploraba en Santa Ana y Corani (Carabaya), no ha anunciado ningún avance en esta última, tan solo “trabajos tempranos” en su proyecto de US$ 550 millones, aun cuando mantenía muy buenas relaciones con sus comunidades aledañas. El despojo de Santa Ana, cuando terminaba el segundo gobierno de Alan García debe estar pesando en su decisión. Corani está ubicado a 30 km de Macusani, donde turbas incendiaron una comisaría durante enero. Muy cerca American Lithium que buscaba litio en la zona, anunció que suspendía sus actividades al igual que la mina San Rafael de MINSUR, ubicada en la provincia vecina Melgar.
Walter Aduviri, sentenciado por el “aimarazo”, fue elegido gobernador regional y su condena modificada a prisión suspendida. Obviamente con líderes sumergidos totalmente en sus proyectos políticos personales, la gestión está totalmente abandonada.
El MINEM sigue anunciando que el proyecto Zafranal de Teck se concretará próximamente. Pero esta empresa canadiense que posee el 22.5% de Antamina, anunció una gran inversión pero en Chile, la semana pasada.
En Cajamarca, Newmont no anuncia todavía el inicio de la construcción de su proyecto de 2,000 millones de dólares en Yanacocha (Cajamarca) . El recuerdo de la interrupción de Conga en plena construcción todavía debe estar pesando en su decisión.
Pero el congresista Bermejo sigue twiteando que la Presidenta Dina Boluarte junto con el actual Congreso están próximos a firmar contratos mineros y petroleros por US$ 54 mil millones de dólares, y por esta razón no quieren renunciar !!!. Este mensaje cargado de falsedades ha sido reenviado en casi todos los chats del país, en versiones más o menos parecidas.
En 2022 la producción de cobre ha alcanzado 2.439 millones de toneladas un poco menos que lo registrado en 2019, cuando todavía no habían entrado en producción Quellaveco ni Mina Justa.
Seguimos creyendo que mientras no se detenga las extorsiones, la inversión en nuevos proyectos no se va a concretar, y si el país quiere retomar la senda del crecimiento, es preciso instalar bases militares en las cercanías de las grandes minas. De otra manera la paz social que se necesita para trabajar y producir, no se va a alcanzar.