La semana pasada recomendamos que el MINEM elabore un Listado de Minerales Críticos, como lo están haciendo las principales economías del mundo, para enfocar sus esfuerzos sobre los minerales que serán imprescindibles en el futuro.
Mencionamos el caso del vanadio, que en 1914 nuestro país abastecía el 75% de lo que necesitaba el consumo mundial, sin embargo ésta mina cerró cuando se pudo obtener este metal como un subproducto de la minería uranífera.
Sabemos que nuestras exportaciones mineras son claves para la economía del país. Enviamos al exterior cobre, oro, plata, plomo, zinc, molibdeno, estaño, roca fosfórica, andalucita, entre otros metales. Pero nuestra contribución a la economía mundial no es preponderante. Además teniendo en cuenta las iniciativas y proyectos que se están gestando en todo el mundo ante las perspectivas del fuerte incremento de la demanda de minerales críticos para la transición a la energía limpia, quedaremos aún más rezagados.
Aportamos al mundo el 11.3% del cobre que consume. Casi el 20% del cobre que exportamos es extraído por empresas chinas. Sin embargo el 73% de las exportaciones cupríferas se van a ese país. Pero nuestros proyectos cupríferos no sólo tienen problemas o demoras por la tramitología, invasiones o acceso a tierras comunales, sino también porque algunos son auténticos desafíos metalúrgicos. Además nuestras reservas no superan el 12% de las reservas mundiales.
La “Lista” a elaborar debería comparar que es lo que las diferentes economías desarrolladas han definido como “crítico” para su industria o “estratégico” para su defensa. Con esta lista comparativa, nuestro servicio geológico INGEMMET puede calificar el potencial (alto o moderado) de encontrar esos minerales en nuestro país.
El servicio geológico norteamericano ha publicado su lista que alcanza a 50 “commodities”, donde China es el país productor líder en 29 de ellos. En esta lista sólo 6 son metales primarios entre ellos el zinc y el estaño, metales que nuestro país produce. Todos los demás son totalmente o parcialmente subproductos de diferentes minerales lo que hace complicado asegurar su oferta. La mayoría de concentrados de zinc peruanos contiene Indio y Galio, a excepción de los que provienen de yacimientos tipo “Mississipi Valley” como San Vicente y Bongará que contienen Germanio pero en esfaleritas pobres, según las últimas investigaciones del INGEMMET.
En el caso del zinc producimos el 11.7% de lo que consume el mundo, pero nuestras reservas sólo son el 9.5% del total mundial. En el caso del estaño producimos mucho más que Bolivia, pero nuestras reservas son muchísimas menores.
Según notas del INGEMMET además del litio y uranio que se está explorando en Macusani (Puno) es posible encontrar en nuestro país níquel y cobalto. Como también grafito en la Cuenca del río Santa. Según Project Blue un auto eléctrico necesita 66 kilos de grafito, por lo que para satisfacer la demanda en 2035, se tendrán que abrir 97 nuevas minas en el mundo.