El representante de Wood Mackenzie Rubén Arratia mostró el futuro de la demanda de cobre que se incrementará por el aumento de la población mundial que se trasladará a vivir a ciudades, la transición energética, y la economía global. La demanda de cobre del año pasado fue de 31 Mt* y se espera que en el 2040 sea de 46 Mt. En los últimos 20 años la demanda incremental fue de casi 9 Mt de toneladas mientras que en los próximos 20 años será de 17 millones de toneladas.
Mientras que por el lado de la oferta se ha estimado que por el agotamiento de las minas éstas están cayendo 2% anualmente. Además las demandas sociales y la inestabilidad política están dificultando las exploraciones. Wood Mac Kenzie ha estimado un déficit de oferta de 17 Mt para el 2040 lo que equivale a mas de US$ 270,000 millones de inversión.
Para el experto la cartera total peruana es de US$ 32 mil millones que pueden adicionar 2.13 Mt de ejecutarse. Si no se ejecutan la producción peruana bajara a 1.8 Mt.
Ricardo Labo de LQG expuso sobre el sentido de urgencia para hacer cambios a la política minera que demora años para la entrada en operación de cualquier proyecto (14.7 años en promedio). En los años 80 se estimaba gastar U$23 millones para descubrir un deposito de cobre, ahora casi se ha triplicado (2.8 veces) porque ya no se encuentran depósitos superficiales, que ahora son cada vez más profundos. Han pasado de un promedio de 45 metros en 1950 a 178 metros en los 2010s. Además de ser más pobres, cayendo de un promedio de 4% en 1900 a 0.56% en el 2018. Labo propuso algunas medidas para cortar el tiempo de gestión de permisos, porque varios de ellos podrían realizarse en paralelo y acortar el tiempo. Esperemos que estas ideas sean acogidas por el MINEM.