Durante el 24 y 25 de noviembre se desarrolló de manera virtual la conferencia anual sobre la alianza Comunidad Europea-Latinoamérica en Materias Primas. Fueron especialmente invitados los países “mineros” como el nuestro.
Europa tiene una lista de metales que considera estratégicos para su industria, porque en una eventual escasez 30 millones de europeos podrían perder sus trabajos. La producción de estas materias primas está concentrada en China mayormente; a excepción del neobium que es producido principalmente en Brasil.
Otros problemas de estos metales es la baja posibilidad de sustituirlos y de reciclarlos.
Brasil presentó cuadros sobre su posición para cada uno de estos materiales como un “global player”, minas en producción y en desarrollo, y exploración básica. Chile resaltó que también la perspectiva de demanda de cobre es fuerte, y el mundo va a tener dificultades para satisfacer esa demanda para los nuevos mil millones de vehículos eléctricos que se quieren fabricar.
Lamentablemente la representación peruana no presentó ningún cuadro similar, aun cuando somos “global players” en cobre, zinc, plomo, estaño y plata. Tenemos además minas produciendo hierro, y otras que tienen como subproductos manganeso, y molibdeno. Tuvimos minas que produjeron vanadio. No se anunció cuáles son nuestras posibles geológicas de encontrar en nuestro territorio tierras raras, cobalto, y grafito; según nuestro servicio geológico nacional (INGEMMET). Tampoco el tipo de yacimiento de uranio asociado al litio, ubicado en Macusani, explorada por privados.
A pesar de que las últimas semanas las noticias mundiales mostraban el futuro promisorio de los autos eléctricos, se disparaban el precio de las acciones de Tesla, y los científicos están en una carrera para optimizar las actuales baterías; en este gobierno, con un nuevo presidente, que se dice que viene del campo de la “ciencia y tecnología” no escuchemos ninguna posición sobre el papel de nuestro país en esta carrera que se ha embarcado el mundo, y donde otros países mineros latinoamericanos están estableciendo alianzas para transferencias tecnológicas.