Con la obligación de que el 50% del impuesto a la renta de las operaciones sea transferido a cada región de influencia, este sector asegura un fondo para investigación tanto a nivel universitario como secundario. Aumentar la competitividad y reducir el impacto son los principales ejes de las mismas.
Sol Márquez Thomas
Según el Ministerio de Energías y Minas de Perú, la industria minera en 2018 representó el 24% de la recaudación del impuesto a la renta del país. Se trata de un sector fundamental en la economía de ese país, que lo posiciona en el primer lugar de Latinoamérica con producción de oro (sexto en el mundo) y segundo en la región en producción de plata y cobre (alcanzando la misma ubicación a nivel global).
El actual sistema establece que el 50% del impuesto a la renta de las empresas mineras sean transferidas a la región donde se ubiquen. “El 5% del monto transferido se destina a investigación de las universidades nacionales de la región y el 2.5% a institutos y escuelas de educación superior; que según la norma deben dedicar estas transferencias a actividades de investigación”, explica sobre el modelo María Chappuis, ingeniera de minas y economista minera.
En la actualidad, las líneas de investigación en este sector se concentran en la solución de problemas específicos, controlar las emisiones contaminantes para disminuir el impacto de las actividades mineras, disminuir los costos de producción y aumentar la competitividad de la industria en el contexto global.
“En el campo de tratamiento de aguas ácidas se ha estudiado bastantes tratamientos alternativos que consideran desde ‘wetlands’ hasta nuevos aditivos que reemplacen al uso
de la cal. La industria metal-mecánica trabaja en estrecha coordinación con las empresas mineras para ofrecerles equipo adecuado a las dimensiones de la mina. Resemin es una empresa peruana fabricante de equipos para minería subterránea y compite contra los más grandes fabricantes del mundo en este rubro. Sus equipos son utilizados por las más grandes y reconocidas mineras en el Perú, así como en Rusia, la India y más de 17 países en los cinco continentes”, ilustra Chappuis.
La especialista destaca además iniciativas como el proyecto de exploración Corani (Bear Creek), que decidió capacitar a la población de la localidad en donde se ubican, para tener mortalidad cero en las alpacas que habitan el lugar.
“Asimismo, innovaron fabricando hilos de lana de alpaca con plata para fabricación de ‘ropa inteligente’; Marino Morikawa y Oscar Aguinaga (jefe del departamento ambiental de la Universidad Peruano Cayetano Heredia), son los científicos jóvenes más prometedores. Ambos investigan sobre tratamiento innovativos para descontaminar efluentes y cuerpos de agua”, agrega Chappuis.
Tomando en cuenta lo volátil que puede ser el mercado minero mundial, Chappuis destaca las propuestas del Informe de Competitividad 2019, desarrollado por el Consejo Peruano de Competitividad. “Las propuestas son: actualizar el Plan Nacional de CTI (Ciencia, Tecnología e Innovación) en el marco de la rectoría del CONCYTEC y el programa presupuestal único para CTI; crear un portal único de información e incorporar incentivos para fomentar la vinculaciónde la academia y la empresa. Con tal fin se ha publicado la Ley 30.806”, complementa la ingeniera.
Cifra
US$ 1.822 millones de dólares fueron transferidos a las regiones donde se ubican las operaciones mineras por concepto de impuesto a la renta.
Cita
“En varias operaciones mineras se están utilizando presas de relaves filtrados, así como
agua desalinizada, y depósitos que combinan desmonte con relaves”. María Chappuis, ingeniera de minas y economista minera.