Maria Chappuis

Análisis y Comentarios

Un Ministerio de Desarrollo Regional?

Esta es una tímida propuesta de PPK. Lo que se necesita es que todos los ministerios pasen de una estructura funcional a una geográfica, a partir de las direcciones generales, para que se establezcan vínculos más estrechos y de coordinación continua entre el gobierno nacional y los gobiernos regionales o locales.

Actualmente el organigrama estándar de un ministerio la componen el ministro, uno o dos viceministros (un número insuficiente) y debajo de cada uno de ellos tres o cuatro direcciones generales, que tienen objetivos funcionales.

Cuando una autoridad regional o local se acerca a un ministerio, tiene que dirigirse a la oficina de información para preguntar qué oficina puede resolver su problema, o al portero. Esto si lo hace de forma presencial. Imagínense el “peloteo” si llama por teléfono. Tampoco lo ayuda mucho ingresar a los portales de los ministerios, pues todos son un “cajón de sastre” donde no existen espacios para “preguntas frecuentes”, “chatear con un funcionario”, “solicitar citas”, o “dirección electrónica para preguntas”.

Pero si debajo de las direcciones generales hubieran cinco direcciones “macroregionales” se crearía una relación más saludable entre el gobierno nacional y los regionales o locales.

En 1984, Javier Pulgar propuso una demarcación geográfica dividiendo a nuestro país en cinco regiones, donde cada una de ellas tenía territorios en la costa, sierra y selva. La Fuerza Armada tiene 6 regiones. La última creada después del Conflicto del Cenepa.

En una primera fase, cada ministerio podría optar como quiere dividir sus cinco “macroregiones” y cuando el país opté definitivamente por una distribución geográfica macroregional, se reacomodarían las regiones dentro de cada dirección.

Tomemos el caso de Agricultura. Si observamos la geografía del Perú la “macroregión norte” es marcadamente agroexportadora, de fundos con grandes extensiones ; a diferencia de lo que ocurre en Puno o Cusco que son regiones ganaderas. Mientras que Ucayali o Madre de Dios son forestales.

En el caso de minería, aun cuando tenemos actividad grande, mediana y pequeña en todas las regiones; se puede observar que la problemática social y ambiental es diferente en cada región. Direcciones “macroregionales” podrían establecer mayores vínculos con las autoridades y actores sociales para viabilizar proyectos o conocer mejor la problemática. Las relaciones se han vuelto complejas porque no se han abierto canales de comunicación, de trabajo conjunto, de búsqueda del interés general entre los diferentes estamentos de nuestro país.

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