Maria Chappuis

Análisis y Comentarios

Congreso rescata a gigante contaminador

Todos los niños de la población andina de La Oroya, la ciudad más contaminada de América Latina y una de las 5 más contaminadas del mundo, tienen ploma en la sangre y respiran las toneladas de bióxido de azufre y arsénico que la gigante chimenea de la empresa metalúrgica Doe Run lanza a la atmósfera. Producto de ello, sufren un deterioro irreversible de su sistema respiratorio y de sus órganos vitales.

A pesar de ello, el Congreso Peruano ha dado este jueves 30 meses más de plazo a esta empresa estadounidense, propiedad del billonario Ira Renert, el mayor contaminador de EE.UU, según el cineasta Michael Moore, para que cumpla con sus obligaciones ambientales.

Congresistas de todas las bancadas han dado su voto a favor para prolongar por 30 meses más la agonía de la Oroya ante la convulsión social que vive la ciudad producto de las protestas de sus 3.500 trabajadores mineros, quienes exigen que el Gobierno reactive el complejo metalúrgico de Doe Run, cerrado desde el mes de junio. Y es que sus casi 33.000 habitantes viven de la misma empresa que día a día satura sus arterias de plomo.

Fruto del caos social, incentivado según el primer ministro, Javier Velásquez Quesquén, por los directivos de la empresa con el fin de presionar al Gobierno, un policía y un trabajador han muerto, 34 personas han resultado heridas y 14 fueron detenidas.

Esta es la quinta vez que el Gobierno Peruano amplía el plazo para que Doe Run cumpla con su plan de Manejo y Adecuación Ambiental (PAMA)

Fuente: Diario El Comercio, 27 de Setiembre 2009

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